JIDDU KRISHNAMURTI
escuchar, observar, meditar, aprehender..

LA CRISIS ESTÁ EN EL INTERIOR

Fragmento del video extraído de la obra 
¨ El Reto del Cambio¨ 
Krishnamurti nos invita insistentemente a agudizar, ahondar, investigar, a revisar sus reflexiones, y a revisar nuestras reflexiones.. nos incita a revelarnos contra el pensamiento lineal y superficial, inclusive de sus propios conceptos.. nos propone la Libertad como guía para seguir descubriéndonos..
y nos reta al ¨Cambio¨...

SONIDOS
El Didjeridoo
II


Boquilla del Didjeridoo terminada con cera de abeja

El didjeridoo puede ser el instrumento musical más antiguo del mundo. Según algunos cómputos entre los aborígenes australianos que inventaron este instrumento y siguen siendo los encargados de su saber, fueron hechos hace unos 40.000 años. Si esto es verdad, los didjeridoos pudieron haber hecho música en millares de años antes que los primeros tambores fueran hechos.
Los aborígenes siempre los han hecho la misma manera, usando las ramas del eucalipto ahuecados hacia fuera por las termitas, y agregando una boquilla de la cera de abejas que se puede formar a la opción del músico.Una leyenda hermosa es que cuando el dios Wurrawurra deseaba crear el universo, primero hizo un eucalipto y algunas termitas para comerlo por dentro, a la izquierda del árbol solo. Cuando él se volvió, rompió la rama más grande, la puso en sus labios y sopló el largo, bajo, el tono de la creación. La ráfaga del sonido era tan poderosa que de la pipa volaron millones de termitas que giraron por todas partes el cielo para convertirse en las estrellas.
El nacimiento del sol y de la luna vino más adelante. Crecieron brillantes y muy fabulosas, pero siempre las pequeñas luces que guardaron codificaron los acoplamientos entre el sonido y la creación.



Aborígenes australianos danzando en círculo

Por eso los que tocan el didjeridoo alambique lo hacen cuando es posible debajo de un cielo brillante de la noche. Se hace siempre de esta manera.
Además de ser “tono de la creación” el tono fundamental profundo y las insinuaciones de los didjeridoo han sabido tener un efecto que encantaba, especialmente cuando agrupan a varios expertos en el centro de un círculo ritual.
Este arreglo, con los didjeridoos en el centro y los oyentes agrupados en círculos alrededor de ellos, es el patrón de las ceremonias de sanación de los aborígenes que inducen el estado del trance llamado el Tiempo ideal, para los que busquen visiones y entendimiento.
La imagen del círculo es también muy importante.
Para tocar el didjeridoo correctamente, el que toca debe no sólo poder vibrar la boquilla como la que está en un trombón para encontrar los tonos de la pipa. Él o ella deben también dominar la “respiración de la circular”, una técnica de tomar las respiraciones de aire a través de la nariz mientras que elimina el aire restante en la boca y la garganta, para guardar la vibración.


Javier Sevilla soplando en el delta
Un buen músico puede hacer la respiración circular en ciclos de doce a la vez, de tal modo que toca un tono intacto y algunas insinuaciones por algunos minutos sin detenerse brevemente para la respiración.


Javier Sevilla en Australia

Un experto puede mantener la misma respiración circular 20, 30 minutos, y más.
La respiración circular es simbólica en su significado también, pues incorpora los ritmos naturales de la creación y destrucción, extensión y contracción, crecimiento y decaimiento, y el resto de las expresiones del reflujo y del flujo en el reino material. Al mismo tiempo, el sonido de la respiración circular, las pausas para la respiración y pareciéndose al dreamtime , incorpora la frecuencia de la eternidad. No parece haber forma o tamaño estándar con los cuales un didjeridoo debe conformarse. El comportamiento acústico de cada espécimen individual dependerá de la longitud del tubo y de la forma de su alesaje cónico cercano. De las medidas hechas es evidente que los tubos (las ramas o bambú ahuecados) que miden cerca de 1 m a 1 ' 6 m, en longitud son los más buscados. Los tonos audibles más bajos en los tubos cortados a estas longitudes están dentro de un radio de acción de frecuencia de a partir de 70 a 100 hertzios.

Javier Sevilla en Australia

La mayor parte de las meditaciones se centran en despejar el sistema nervioso central de la corriente de los pensamientos que entran en todas las direcciones.

Tan pronto como se calme la mente, la dominación de ondas beta en los cerebros (con una frecuencia de 13-40 completa un ciclo por segundo - Hertz o hertzio) es substituida por una dominación de las ondas alfa en una frecuencia de 8-12 hertzios, representando un estado mental que rinde capacidades crecientes para la creatividad. Pasando a BAJO, a las ondas de la theta (4-7 hertzios) e incluso las ondas del delta (0.5-3 hertzios), incorporamos estados del bienestar y una meditación más profunda, con más sitio para la espiritualidad, el “uno mismo más alto”, Dios.



Originario australiano

El sonido es una gran herramienta para poner tu mente en descanso. Se utiliza en muchas culturas en muchas formas: tecleando, cantando , recitando mantras o rezos, etc. y ciertamente entre ellas el didjeridoo.

Arnold Mindell, en el “ - El trabajo interno de Dreambody” (1990), escribe: Las “señales auditivas inducen estados de trance de dos maneras. Borran hacia fuera los diálogos internos ordinarios o cambian el foco al proprioception (= sintiendo tu cuerpo, CvB), donde el ritmo y la música se pueden también sentir físicamente, no solo desde el oído. Todos sabemos que podemos sentirnos cantantes con las vibraciones en nuestros pulmones, parte posterior, garganta y cabeza.” Los sonidos son los más eficaces si están utilizados activamente: haciendo el sonido uno mismo, a condición de que no tome demasiado esfuerzo mental. El sonido del didjeridoo genera una alta representación de frecuencias bajas, típicamente en el radio de acción de 50-200 hertzios, que tiene un alto impacto físico en el oyente y el ejecutante. La distribución de frecuencias también contiene no sólo los armónicos que van hasta 1000 hertzios, también las frecuencias extremadamente bajas debajo de los brainwaves de la alfa, en la misma área que los ritmos de teclear de uso general en los rituales shamanísticos de aborígenes y de la gente por todo el mundo.



Originario australiano en trance
Esto puede ayudar a explicar porqué el didjeridoo hace muchos millares de años encontró su manera en prácticas shamanísticas y curativas aborígenes. Las frecuencias extremadamente bajas también son producidas por la interferencia entre dos frecuencias del didjeridoo cerca una de otra: uno el del abejón o los armónicos.

EL BAMBOO
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!



Hay algo muy curioso que sucede con el Bambú Japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembra la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla en durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó solo seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del Bambú Japonés, y aceptar que, en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.  El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.Tiempo... ¡Cómo nos cuestan las esperas! Qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos... Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien porqué...Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, 
del estrés... 
Para qué?
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. Gobernar aquella toxina llamada impaciencia, la que nos envenena el alma. Sin no consigues lo que anhelas, no desesperes, no abandones... quizá solo estés echando raíces.



Este texto me lo pasó Alejandra Giampaoletti a quien le quiero agradecer por este aporte.
Esta historia del Bamboo cumple para mí 3 funciones a la vez:
Representa una energía donde alinearse con respecto al logro de la respiración circular como proceso que muestre un camino de aprendizaje desde el desapego a los frutos.

Me da un motivo poético por el cual elegir el Bamboo como material para los Didjeridoos.

Fortalece la potencial capacidad de entrar en tiempos orgánicos como contención de procesos de evolución personal.

Fuente: Marcelo Mansour

¡ Festival de Didjeridoos
en Buenos Aires !

Domingo 9 de Octubre de 2011 - 16.00 hs

Se agregaron más Talleres y Conciertos!

*** !UlUrU DiDjeriDu ! ***
Programación

16.00 - Clase didáctica para peques y pre-adolecentes con Maxi Didgerimbu
16.30 - Iniciación al Didjeridoo con Maxi Didgerimbu
17.00 - Didjeridoo y Chamanismo con Nahuelquin
17.30 - Luthería e Historia del Didjeridoo con Martín Ialonardi
18.00 - Didjeridoo rítmico con Juan Kryemwicz

Break Semilla

Comidas y bebidas caseras
 
19.00 - Film y Coloquio "Vibraciones de Didjeridoo" con Diego Gismondi
20.00 - Pequeño Concierto de Didjeridoo, voz y cantos de Armónicos con Andrés Saggio y
David Totoro
21.00 - Concierto de Didjeridoo Experimental con Javier Sevilla y banda

Cierre - Círculo de Sonidos y Sahumo con Nancy Molina y Javier Sevilla

Entrada a las actividades: $ 50.-

Organizan Casa Semilla y Pablo Bertone
Varela 78 - Altura Av. Rivadavia 7000 - Flores

Agradecemos su difusión!!
 
Ver más en: fb: !uluru didjeridu! Festival de Didjeridoos en Buenos Aires
 Jueves 23 de Julio 2011 por la noche

Hermanos y Hermanas, nosotros estamos muy contentos porque Nuestros Mayores nos han hecho ver esta Sabiduría que para toda la gente respetuosa tiene que ser. Es la Memoria de Nuestros Abuelos que nos dejaron a cada uno de nosotros en las raíces profundas para que nunca nos olvidemos de continuar.


Viviendo en este sitio de Nuestro Continente Materno, estamos próximos a cumplir 5519 años de Vigencia Cultural Andina, de los cuales en los últimos 519 años no se ha interrumpido desde 1492 la imposición de las culturas y religiones al estilo hegemónico europeo.
Primero, las monarquías colonialistas, luego las Repúblicas Bicentenarias, que discuten gritando mucho cuando no se están matando entre hermanos. Aún no han logrado comprender como son los lugares donde están viviendo, para que están esos lugares, y como aprender a convivir con tanta sabiduría vital. Esa es la vivencia que disfrutaron Nuestros Abuelos y a la cual dicen que vamos a volver, luego de los persistentes y establecidos como normales lavados de cerebro a Nuestra Memoria Cultural.
Desde esa histórica invasión seguimos arrastrados por las oficialidades de los poderes políticos, religiosos y socioculturales a celebrar en Diciembre el Año Nuevo que corresponde al Hemisferio Norte europeo (para ellos solsticio de Invierno), mientras que para nosotros, habitantes del hemisferio Sur, en ese momento recién estamos a mitad de Nuestro Ciclo del año.
El Calendario enseñado por Nuestros Abuelos es LUNI-SOLAR. Cada año está compuesto por 13 meses de 28 días exactos y un día suelto como nexo o puente hacia el Nuevo Ciclo. Los meses son Lunares, ordenados en 4 semanas de 7 días de acuerdo a las consiguientes 4 fases que le correspondan. Así se organiza mejor el trabajo agrícola-ganadero, la aplicación de la medicina natural, al comportamiento y cuidado de las personas, animales, plantas y otros seres según su sexo, los instrumentos que corresponden tocarse en cada etapa y las fechas de las Ceremonias.

En el fin del ciclo anual para el Hemisferio Sur, Nuestro TAYTA INTI (Padre Sol), está más alejado de nosotros. Es el día más corto y la noche más larga. Nos reunimos comunariamente y encendemos un solo fuego en círculo, hombro con hombro y de alternación varón-mujer, sobre todo en la Ceremonia Central.

Como Hijos del TAYTA INTI y de la PACHAMAMA esperamos hasta el amanecer reflexionando, pensando, evaluando y proyectándonos con el conocimiento y guía de Nuestros Mayores que son los puentes entre nosotros y Nuestros Seres Sagrados.

Son 4 días de Ofrendas y ceremonias donde es también homenajeado Nuestro TAWA- INTI –SUYU, o las Cuatro Regiones del Sol / Confederación de Naciones Originarias, mal llamado Imperio Inkaiko.

Todos nos fortalecemos con la renovación de la Naturaleza:

* El día 21 de Junio, es la Ceremonia al Sol Saliente, INTIQ LLOJSIYNIN y homenaje al ANTIQSUYU: Región del Este de los Andes, Selva Amazónica.

Con la aparición de los primeros rayos del Sol comienza un Nuevo Ciclo o Año Nuevo / MOSOQ WATA de la Naturaleza en estos sitios del Sur.

Este día la TIERRA, PACHAMAMA, se encuentra especialmente energizada. Así Nuestras Hermanas se descalzan durante la Ceremonia, para tomar contacto con ella y sus energías femeninas.

* El día 22 de Junio es la Ceremonia al Sol del Mediodía, al que está en el Punto Cenit, cuando no hay nada de sombra, INTIQ TIJNUN y homenaje al CHINCHAYSUYU / Región del Norte, desde el Río Anqas Mayu en el sur de Colombia, Ecuador y Norte de Perú.

Este día el AIRE se encuentra purificado, por eso, tomamos el aire y respiramos profundamente, buscamos sitios con árboles para purificar nuestros pulmones.

* El día 23 de Junio es la Ceremonia al Sol Poniente, INTIQ YAYKUYNIN y homenaje al QONTISUYU / Región del Oeste de los Andes, con dirección hacia el Mar. Gran parte de Perú.

Este día se encuentra purificado el FUEGO. Hay que hacer fogatas. Nuestros Hermanos Amazónicos caminan ese día descalzos sobre las brasas demostrando su contacto con el Abuelo Fuego.

* El día 24 de Junio concluye con el INTIQ RAYMIN (Fiesta del Sol), es un día festivo para todos los comunarios, y es también el homenaje al QOLLASUYU (Región del Sur de los Andes, que abarca en Bolivia desde el Lago Titikaka, Norte de Chile y 9 provincias del Noroeste Argentino).

Ese día está purificada el AGUA. A partir de las 00 hs. y hasta las 12 del mediodía, el agua está especialmente energizada y purificada. En las ciudades juntamos agua el día anterior y la dejamos a la intemperie. Con esa agua nos bañamos. En las Comunidades nos metemos en el corazón del río, mientras más frío hace, mejor. Ahí demostramos que estamos con Nuestros Mayores y nos vamos a fortificar y a protegernos de las enfermedades en ese ciclo.

Así como esta Primera y Gran Ceremonia importante del año, en cada etapa se comienza con la práctica de una Ceremonia Espiritual que tiene sus mensajes y significados concretos y orientadores para cada una de nuestras Familias, Comunidades y Naciones.

Mink’akuy Tawantinsuyupaq, Centro Cultural “Hijos del Pueblo”, Fundación Bioandina y alumnos de Runasimi invitan a participar de la Ceremonia del INTIQ RAYMIN, el día jueves 23 de junio (a partir de las 23 hs.) hasta la salida del sol del día 24, en la Reserva Ecológica Costanera Sur. Esta Ceremonia la venimos realizando desde hace 10 años consecutivamente en el lugar elegido por Nuestros Mayores JAMAUT’AS.

El ingreso se realizará por Viamonte hasta el Punto de Encuentro, a orillas del Río de La Plata.

Recomendamos llevar abrigo, bebidas calientes y alimentos naturales para compartir después de la Ceremonia.

No se permite el uso del alcohol ni drogas.

Las mujeres deberán llevar pollera o falda.

No se permite filmar la Ceremonia. Si alguien desea un registro fílmico, nos puede solicitar el material.

Los esperamos.

JAYLLI, JAYLLI, JAYLLI en qheshwa

JALLALLA, en aymara

MARICIWEU, en mapudungun

TONAQAQ, en qom

ATAW INTIQ RAYMIN 5519 WATANCHISKUNA

TUKUYNIN TAWANTINSUYUPAQ

NINA MACHULANCHISWAN TUKUY TUTA SUYARISUN TAYTA INTINCHIS LLOJSIMUNANKAMA. TUKUY YACHAQ RUNAKUNAPAQ QHESHWA SUYUKUNAPI

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. JALLCH'ASPA KUNAN YUYARICHIYMAN TARIKUNKU.

JAYLLI JAYLLI JAYLLI !!!!
...
LEY 1550 de la Ciudad autónoma de Buenos Aires:

Artículo 1º.- - Institúyase el día 21 de junio como "Año Nuevo de los Pueblos Originarios".

Artículo 2°.- Justifíquese la inasistencia a los alumnos y docentes de todos los niveles y modalidades de la Ciudad de Buenos Aires, siendo único requisito la manifestación escrita de los responsables de los niños.

Artículo 3º.- Comuníquese, etc.
DECRETO 865 de la Provincia de Buenos Aires

Visto el expediente Nº 2100-6883/05, por el cual la agrupación indígena Mink’akuy Tawantinsuyupaq (P.J. Nº 22.819) solicita al Poder Ejecutivo, se instituya el día 21 de junio como inicio del Año Nuevo de los Pueblos Originarios, y CONSIDERANDO:

Que la Constitución de la Provincia de Buenos Aires en su artículo 36 inciso 9 reivindica la existencia de los pueblos indígenas en el territorio provincial, garantizando el respeto a sus identidades étnicas, el desarrollo de sus culturas y la posesión familiar y comunitaria de las tierras que legítimamente ocupan;
Que diversos pueblos originarios celebran el inicio de un nuevo año coincidente con el solsticio de invierno en el hemisferio sur;

Que el reconocimiento de la tradición referida en el considerando precedente se enmarca en el espíritu consagrado en la Constitución Provincial, en tanto implica el respeto de las identidades culturales de los pueblos originarios;

Que en virtud de tal respeto, resulta menester justificar las inasistencias de alumnos y docentes pertenecientes a pueblos originarios en todos los niveles y modalidades educativas de la Provincia, motivadas por la celebración del año nuevo de los pueblos originarios;

Que a fs. 6 la Dirección General de Cultura y Educación considera que la iniciativa es valiosa y justa, resultando un aporte concreto al ejercicio de los derechos previstos en la Constitución de la Provincia con referencia a los pueblos aborígenes, colocando en pie de igualdad a las comunidades de pueblos originarios con otras comunidades;

Que a fs. 12 la Asesoría General de Gobierno dictamina que no teniendo observaciones que formular, puede el señor Gobernador, de estimarlo oportuno y conveniente, proceder a su dictado conf. Art. 144 proemio- de la Constitución Provincial; Por ello,

EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DECRETA

ARTÍCULO 1°.
Institúyase el día 21 de junio como Año Nuevo de los Pueblos Originarios, por los motivos expuestos en los considerandos.

ARTÍCULO 2°.
Justifíquense las inasistencias motivadas por dicha celebración de los alumnos y docentes miembros de pueblos originarios, en todos los niveles y modalidades educativas de la Provincia de Buenos Aires, requiriéndose para el caso de los alumnos la manifestación escrita de sus responsables.

ARTÍCULO 3°.
El presente acto será incorporado y registrado en el SINBA, conforme lo dispuesto por el artículo 8º del Decreto Nº 2704/05

ARTÍCULO 4°.
El presente Decreto será refrendado por el Señor Ministro Secretario en el Departamento de Gobierno.

ARTÍCULO 5°.
Regístrese, comuníquese, publíquese, dése al Boletín Oficial. Cumplido archívese.

DECRETO N° 865 

Florencio Randazzo 
Ministro de Gobierno de la Pcia. De Bs. As
Ing. Felipe Carlos Solá
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires
aylluullpu@yahoo.com.ar/winaytusuq@gmail.com/kwiraqocha@yahoo.com.ar
4662-1655/0221-483-258/ 4723-3459 / 0221-155856474
Fuente: Rumy Ullpu - Wednesday, Jun. 15, 2011 at 9:44 PMrumyullpu@gmail.com

SONIDOS
El DIDJERIDOO 
I
 
En su versión original es un tubo de madera ahuecado de 2,5 metros.

Su nombre aborígen es YIDAKI.

Su sonido es visceral, su vibración puede expandirse con una baja frecuencia capaz de generar un fuerte efecto sobre nuestro sistema nervioso.
El didjeridoo es quizá el instrumento musical más antiguo de la humanidad.
Es originario de Australia. Su origen late entre los cristales de la mitología aborígen australiana. Aun hoy el mágico instrumento anima ceremonias sagradas de seres que danzan entre arcaicos ritmos y sobre las rojizas manos del desierto australiano.
En este momento de Temakel, a través de las agudas corrientes sonoras del didjeridoo, nos remontaremos a sus principales mitos que explican su origen y hacia el posible simbolismo que aún pulsa dentro de su madera resonante.
Para los pueblos aborígenes australianos, en el comienzo fue lo sagrado. En el comienzo fue el Tiempo de los Sueños, la época Tjukurpa. En aquel entonces, sobre la tierra sólo existía una vida inmóvil, una sustancia embrionaria enorme, translúcida, compuesta por una amalgama de seres irrealizados, pertenecientes a una especie animal o vegetal. Y entonces, "aquel que salió de la nada y existe por sí mismo", el llamado Ser Supremo, esculpió en la masa informe un cuerpo, brazos, manos, piernas y una cabeza.
Creó los seres capaces de sostenerse en pié.
Durante el Tjukurpa todo fue creado: montañas, valles, llanuras, corriente de agua.


Mala es el nombre de un pequeño marsupial de roca 
 
Nada existía antes de Tjukurpa.
Y durante el Tiempo del Sueño, seres ancestrales en forma de humanos, animales y plantas viajaron a lo largo y ancho de la tierra y consumaron hechos esenciales de creación y destrucción. Los viajes de aquellos seres son aún recordados y celebrados. La memoria de aquellos periplos sagrados hoy perdura en la forma de accidentes geográficos como la montaña sagrada de Uluru
Y en aquella era del Tiempo de los Sueños, el Ser Supremo, la Gran Energía Sagrada, difundió su esencia, su poder, en cada uno de los seres humanos, en cada uno de los animales, de las plantas y los minerales, en las estrellas y en el aire y en el agua.
Luego, los Grandes Antepasados, criaturas gigantescas, terminaron por crear el mundo tal y como es ahora. Generaron vínculos entre los diferentes pueblos. Así, de norte a sur, de este a oeste, los parentescos creados tejieron una gigantesca telaraña cuyos hilos nos guían y protegen desde entonces.
Luego, antes de desaparecer, antes de que concluyera el Tiempo de los Sueños, cuando nacieron los hombres en su forma actual, les dijeron: "Este es vuestro país. Lo hemos creado para vosotros. Aquí viviréis y lo conservaréis tal como os lo entregamos. No lo dejaréis nunca, pues sois sus Guardianes. Sois los Guardianes de nuestra Creación."
Y luego del Tiempo del Sueño, nació el didjeridoo.

El didjeridoo fue creado durante un latido imprecisable del pasado.
Pero quizá una de las historias más difundidas acerca del origen del ancestral instrumento australiano sea aquella que asegura que había una raza de seres hacedores de formas, de conciencia multidimensional llamados los Wandjina.
Eran una raza de "Ensueño" y responsables de la creación de variadas criaturas y formas en la tierra.

Wandjinas escuchando a sus ancestros

Cuando logran sintetizar la forma humana se retiran a su multidimensión.
Ellos dejaron a este pueblo el didjeridoo como regalo.
Cuando el didjeridoo sonaba creaba un campo de sonido, una especie de ventana interdimensional, a través de la cual los Wandjina podían viajar a los aborígenes y viceversa.
Después de ceremonias de danza y canto para "sintonizarse" salían al bosque.
 
El que se encontraba con una rama de eucaliptus medicinal ahuecada por termitas era llamado a ser sanador.
La hiperventilación generada en la ejecución del didjeridoo potencia e impulsa a trascender e integrar dimensiones en esta apertura de la percepción, teniendo la oportunidad de "pasar" al estado de consciencia expandida que eleva el campo vibracionalmente, generando activación energética y armonización en plena consciencia.

Una persona enferma se acostaba en el piso y el sanador soplaba el didjeridoo sobre su cuerpo como forma de armonización de su campo energético que genere en la capacidad del paciente su potencial de alineación con su consciencia armónica operando sobre sus malestares a nivel físico.


Pablo Bertone soplando el Didjeridoo
en sieteoctavos


La técnica de respiración circular hace que tengamos que aprender a superar nuestro primer reflejo básico de inspirar o exhalar. La respiración circular requiere inspirar por la nariz mientras continuamos exhalando por la boca ininterrumpidamente. 
El didjeridoo suena continuo, llevando la percepción del tiempo a infinito y el cuerpo se expande, se abre y libera la energía atrapada en la tensión habitual. 
El caudal aumenta con esta liberación,
a percepción crece, la consciencia expande, eleva vibración.
El didjeridoo emite la nota base y a la vez su armónico (que es la misma nota pero en una escala vibracional superior) y al pasar a la otra octava produce simultáneamente una elevación vibracional y el pasaje por las frecuencias de todas las notas.

Soplando Didjeridoos con Pablo Bertone
en sieteoctavos

Crea un campo de sonido en totalidad de donde el campo del cuerpo "toma" por resonancia las frecuencias que necesita para alinear su estado armónico y activar su poder sanador.
Es importante acalarar que no es el didjeridoo el que sana sino que activa la capacidad de quien lo recibe y además en esta multidimensionalidad activa recursos que están guiados por la sabiduría del sistema energético generando biomecanismos armonizadores.
Los instrumentos científicos de medición de las ondas cerebrales registraron que mientras somos tratados con didjeridoo, las ondas theta y delta son predominantes, siendo su vibración parámetro de profunda relajación, que los aborígenes llamaban "Dreamtime".

Dreamtime australiano 
 
Este estado de consciencia expandida abre a experiencias o mensajes del subconsciente y supraconciente, balanceando los hemisferios derecho e izquierdo.
Como consecuencia natural esta extrema relajación permite a la estructura celular recibir el registro armónico que emite el didjeridoo, alinearse a él y recuperar su esencia de funcionamiento.
El diario médico británico publicó un estudio en 2005 donde encontraron que el practicar el Didjeridoo ha ayudado a reducir el roncar así como el sleepiness durante el día. Esto es al parecer debido a la consolidación de músculos en la vía aérea superior, que reduce su tendencia a derrumbarse durante el sueño.

Fuente: Marcelo Mansour

Ego siempre asoma....
continuación..
Viajar a Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, Iruya y San Isidro desde Jujuy ..
.. fué una decisión que tomé a medida que el viaje iba sucediendo.
Fuí de la mano de la observación. Observando y observándome.

Era la primera vez que visitaba Jujuy.
Los viajes tienen para mí una principal intención e interés y es la de conocer los pueblos, su gente y sus costumbres.
 
Aprehender más experiencia y conocimiento a partir de la sutileza del uso de los sentidos, la observación, la soledad,
el silencio, la meditación y la reflexión.
Esta intención me fué llevando por el camino adecuado
para encontrar respuestas a mi interés.
Me fuí encontrando con lugares diferentes a los esperados.

Ya seguramente hacía tiempo que habían cambiado los antiguos y desnudos pueblos por pequeñas ciudades colmadas de turistas, mochileros, exiliados de otros lugares..
El Ego asomó varias veces en mi entorno durante este peregrinaje.
 
Observando detenidamente, le ví la cara en diferentes y variadas situaciones. Bronca, resentimiento, desenfado, inseguridad, odio, oscuridad..
Y así viajando llegué
 
hasta la bella ciudad de Iruya, en donde me quedé muy pocas horas.
De allí partí a San Isidro, ambos pueblos pertenecen a la Provincia de Salta.

Este fué el momento crítico donde mi Ego asomó y me fagocitó, se apoderó de mí a través de la omnipotencia y la vanidad.
No me dí cuenta pero su espesura iba a ser una gran carga y muy mala consejera a lo largo del viaje que venía por delante.
Mi consciencia estaba anulada, sólo asomaba mi Ego que decía sonriente... no tengo miedo..

El recorrido entre Iruya y San Isidro es de una gran belleza y la distancia entre ambos pueblos es de aproximadamente 9 km.
Solamente se puede llegar a éste pequeño pueblo caminando por el lecho de un bellísimo río cuyo suelo es de piedras de todos los tamaños, formas, y colores.


 
El torrente de agua corre sinuosamente y el camino va acompañando este movimiento.
 
Nos detuvimos a tomar agua, a mojarnos y a descansar al costado del agua sentados sobre las piedras multicolor.
 
A ambos lados emergen enormes montañas que dejan ver en sus laderas, figuras de animales, caciques, abuelos, imagenes de cuerpos y caras saliendo de entre las piedras gigantes, esculturas vivientes enraizadas en la Naturaleza.

Salí alrededor de las tres de la tarde junto a otros tres viajeros, que terminaron siendo actuales amigos y que también viajaban a San Isidro.
 
Dos perros, una chiquita color beige,
y el otro grande negro veteado
 
se me unieron a la salida de Iruya.
Al principio nos enamoramos del camino lleno de cruces del río, una maravilla natural,
 
el sonido del agua corriendo, las mil y una formas de piedras a lo largo de todo el recorrido del agua que brotaba y pasaba entre las rocas.
 
El entorno era majestuoso y estábamos felices de estar caminando en medio de esas espectaculares montañas.
 
A medida que el tiempo pasaba, nuestra mirada estaba más focalizada en la caminata que había pasado a ser el objetivo principal, llegar a destino lo más rápido posible.
El camino era en subida y andarlo era muy cansador, al mismo tiempo había mucho sol y hacía mucho calor.
Cada vez estaba más cansada y necesitaba parar más veces para descansar. Uno de mis amigos me esperaba hasta que me sentaba y tomaba agua, me recomponía y podía continuar la marcha.

El trayecto fué difícil de recorrer para mí.... pero no lo pude ver... miraba sin ver... mis sentidos no respondieron a tanta información, estaban acotados por la dictadura del Ego, que me decía como siempre lo hace,
lo que yo quería escuchar, .. yo puedo a pesar de todo, no tengo miedo..
 
Finalmente llegamos a San Isidro, un lugar increíble y maravilloso en medio de las gigantescas montañas.
Desde nuestra salida de Iruya, yo ya sabía que tenía que llegar a Salta al día siguiente a la noche, y que para lograrlo tenía que tomar el primer ómnibus a las 6.10 de la mañaña desde éste lugar. Es decir, que tenía que decidir si me quedaba a dormir en San Isidro, y no llegaba a Salta el día previsto; ó volvía sola, a la media hora de haber llegado, totalmente agotada, sin descansar, retornando por el mismo arduo camino para tomar el bus con destino final Salta.
 
Los lugareños, gente cálida y de buena madera, me aconsejaron que no volviera a esa hora, que ya eran las 6 y media de la tarde,
y que empezaba a anochecer.
Todos, inclusive mis compañeros de viaje, me insistieron en que me quedara a dormir allí, que me iba a encontrar en la mitad de la noche entre las montañas en medio de la total oscuridad..
mi respuesta fué ..
no tengo miedo, tengo linterna, no me va a pasar nada..
Y salí caminando de este soñado pueblo detenido en el tiempo vuelta a Iruya.
Me esperaban 9 bellísimos km por delante de caminata entre piedras a lo largo del sinuoso río..
Empecé a caminar a paso vivo intentando que la noche no me encontrara muy lejos de mi destino.

A los dos perros que me venían acompañando se les sumó un tercero que vive en el puebo de San Isidro, y así emprendimos los cuatro nuestra vuelta.

Previendo que íbamos a tener hambre compré 6 empanadas, 3 de queso y 3 de carne, que finamente terminó siendo la comida de mis fieles amigos perros. También fué una forma de continuar todos juntos durante el viaje nocturno.
 
No tenía miedo, pero nunca pensé que la noche iba a terminar como terminó..
A medida que nos alejábamos de San Isidro, iba cayendo el atardecer para dar lugar a la oscuridad de la noche.
 
Apareció la luna que estaba en cuarto creciente e iluminaba poco, y rapidamente se escondió entre las altas cumbres.

El río empezó a subir rápidamente.
Mis tres compañeros de viaje empezaron a inquietarse.
Me miraban atentos y seguían mis pasos.

La oscuridad de la noche nos sorprendió muy lejos de nuestra meta. La linterna no era lo suficientemente resplandeciente como para iluminar el camino. Todo era negrura y sombras.
No sentía miedo, pero sí muchísimo cansancio. Me caí tres veces entre las rocas del camino. Me rompí los pantalones en la rodilla derecha. Nos fuímos adentrando entre las montañas, y con la poca luz que generaba la linterna iluminaba sus laderas con el deseo de reconocer alguna característica que me ubicara en la noche.
 
A medida que el río subía más y más, la perrita más bajita me miraba con pánico porque no podía cruzarlo sola. Así que, cuando el recorrido del camino nos obligaba a cruzar el cauce de la sinuosa corriente, alzaba a la pequeña perrita en mis brazos y lo cruzábamos juntas con el agua que me llegaba hasta la altura de las rodillas.
Los otros dos perros seguían mis pasos cada vez que teníamos que cruzar el agua entre las piedras. Ninguno de los dos, se animaba a atravesar el caudal por su cuenta.
Tuve que parar varias veces a descansar, casi no me quedaba agua en mi botella.
 
En cada alto en el camino, me tiraba entre las piedras inhalando aire purísimo hacia mi tantien, y así se iban deteniendo los intensos latidos de mi corazón causados por el enorme cansancio.
Me recomponía y seguía la búsqueda hacia la salida..
A pesar de seguir las huellas del camino, donde cada tanto encontraba bosta de caballo que aparentaba ser un signo de que alguien habitaba en esa zona, ó de que íbamos camino a Iruya, cada vez nos metíamos más en la renegrida noche.
Llegamos a un lugar totalmente desconocido, no sabía para donde tenía que ir. Miraba hacia todas partes y no había ningún indicio de que estuviéramos caminando en el sentido correcto.
Por el contrario, me dí cuenta que habíamos estado caminando
 
aparentemente durante varias horas en sentido opuesto.
Inclusive más adelante se veían enormes montañas, aún más grandes que las que me estaban rodeando en ése instante, que parecían cuchillas que empezaban a confundirse entre ellas.
Ahí me dí cuenta que estabamos totalmente perdidos. A pesar de todo no sentí miedo ó desesperación, en total tranquilidad, pensé muchas cosas, por ejemplo si alguien alguna vez nos encontraría, si tendría en algún lado señal para pedir ayuda al 911 con el celular, si la gendarmería tendría algún destacamento cerca de donde estábamos, si no sería mejor dormir hasta el amanecer.. pensé mucho, pero nunca tuve miedo, sólo agotamiento físico.
 
En ese momento, me recosté en el camino mirando al cielo, los perros se acostaron sobre mis piernas, no querían alejarse ni un milímetro de mí, empecé a respirar, a tomarme mi tiempo para pensar, para internamente debatir qué camino iba a elegir.
Durante toda esta travesía, fueron muchos los momentos de enorme hondura interior y una gran batalla se estaba debatiendo en lo más profundo de mi Ser.
Estaba retomando las riendas de mi vida, empoderándome de esta situación, volviendo a mi eje, reasumiendo el gobierno de mis acciones.
Una vez que estuve totalmente descansada, sabiendo que, ya estaba en condiciones de seguir el viaje, les dí unas empanadas de comer a los perros y al levantarme y mirar para todas partes ví que en la lejanía había dos pequeñas luces... dudé por unos segundos, y finalmente decidí poner proa en ese sentido.
Por momentos las dos lucecitas se escondían entre las montañas y aparentemente desaparecían, pero había vuelto a ser propietaria de mi Ser, estaba muy atenta a las vueltas de mi Ego.
No me iba dejar confundir ó asustar ó dudar, estaba siguiendo la intuición que generaban mis sentidos en pleno estado de consciencia, en alerta sereno, respirando despacio y suavemente, caminaba descansando con la mente preclara.
Y así fuí acercándome a las luces que pertenecían a un pueblo que para mí era desconocido.
A medida que me acercaba más y más, las formas de las montañas y de la ciudad que iban emergiendo entre las luces eran totalmente extrañas con formas futuristas, a tal punto que después de 10 horas de recorrer la noche más negra que jamás haya vivido, pensé que de alguna forma extraña había aparecido en otro mundo. A lo lejos ví un puente muy moderno, ó por lo menos así lo ví yo ésa noche.
Subí muy cansada agarrándome y subiendo entre las piedras hasta la altura del puente, ya casi sin poder caminar del cansancio que tenía en todo el cuerpo.
Un hombre joven apareció del otro lado del puente, caminé hacia él
y le pregunté en qué ciudad estábamos, se rió pensando que le estaba haciendo una broma, entonces le repregunté: Señor hace 10 horas que estoy perdida entre las montañas caminando desde San Isidro hasta acá, porfavor en qué lugar estoy?
Y me contestó: .. Está en Iruya..
Mi primera reacción fué: Está seguro? Totalmente seguro?, y le pregunté si sabía a qué distancia quedaba mi hostel. Mi sorpresa fué enorme porque no sólo estaba en Iruya sino que además estaba a una cuadra y media de mi descanso.
 
Agotada seguí caminando hacia el hostel con mis tres amigos perros, compañeros de la espesa noche. Nadie contestó a mi llamado, así que mis tres fieles acompañantes entraron conmigo a mi cuarto, les dí de comer las últimas empanadas y se quedaron dormidos.
Fué un momento de inmensa quietud. Todo era silencio.
Mi cansancio era tan grande que necesitaba no pensar.
Tampoco me podía dormir porque en dos horas iba a tomar el ómnibus con destino a Humahuaca para volver a Jujuy y de allí a Salta.
Me senté en la cama con la espalda recostada en la pared y las piernas estiradas porque no podía quedarme dormida.
Todo el cuerpo me latía. Empecé a sentirme nuevamente.
Miré a mis tres perros amigos, compañeros de la noche más intensa y honda de mi vida. Los amé. Los voy a recordar para siempre.
Si alguna vez vuelvo a San Isidro posiblemente nos encontremos para vivir otra historia pero esta vez concebida desde el estado de consciencia.
Cuando salí del hostel acompañada por estos tres gigantes que no me dejaron sola en toda la noche a pesar de su propio miedo, sentí el inmenso dolor de tener que despedirme de ellos.
El que nos acompañó desde San Isidro, salió corriendo hacia su pueblo,  
la perrita chiquita me miró de lejos y se despidió de mí a distancia, ella ya sabía que me estaba yendo del lugar, y el más grande, que cruzaba los ríos exactamente atrás mío, a milímetros de mis rodillas, se quedó al pie de la escalera del ómnibus esperando subirse conmigo.

No podía ni mirarlo, su compañía había sido muy importante, y lo estaba dejando. Alguien del pueblo vino y lo corrió de al lado del ómnibus.
Volví a estar en la inmensidad de mi soledad.
Recién ahí pude empezar a armar nuevamente el rompecabezas de esta historia.
Tardé varios días en comprender lo que había pasado.
De a poco fuí bajando la información de lo sucedido. Me encontré ante un Ego autoritario, esa parte oscura que no nos deja ver, ni usar los sentidos, ni decidir.
Me había expuesto enormemente a una hazaña para la cual no estaba totalmente preparada ni en equipamiento, ni en conocimiento de la geografía. Realicé muchas experiencias escalando y viviendo bajo las estrellas sin carpa en las montañas, pero esta inmensidad era nueva para mí.
Es cierto que no tuve miedo en ningún momento, pero esto también es parte de mi Ego, que por un lado es maravilloso y me permite manejar una cantidad importante de situaciones, pero a la vez me hace sentir invencible, sentimiento que no siempre es aconsejable.
Otra gran enseñanza fué ver a los tres perros perder absolutamente el registro de donde se encontraban, fueron tomados por el miedo. Ellos dependían de mí en todo momento. Y yo creía que ellos iban a ser una salida a la situación.
Sus sentidos fueron tomados, no podían distinguir su propia tierra.
Cuánta vulnerabilidad tenemos todos los seres vivos, cuando nos enfrentamos a la omnipotencia, la excesiva seguridad, el miedo, la majestuosidad, inclusive hasta en los animales.
También fue muy importante para mí no perder la calma, confiar, confiar y confiar en que por algún lado estaba la salida. Decidir parar en el camino para que mis compañeros y yo descansáramos hasta sentirnos totalmente repuestos. Por momentos me convertí en un perro más, apagaba la linterna y caminaba en la oscuridad.. y comprobé que aún en el lugar de mayor negrura, vemos y divisamos las figuras de las inmediaciones, y también vemos la luz..
Fué de vital importancia tomar las riendas de esta honda circunstancia que estábamos experimentando.
Volver a mí.
Parar, recostarnos sobre el camino de piedras, descansar hasta sentirnos totalmente fuertes como para emprender nuevamente la marcha, reflexionar, respirar suave y metódicamente, contemplar la majestuosidad que nos rodeaba, y desde la confianza en mis sentidos y en mi instinto, decidir la ruta a seguir. Usar de todas mi herramientas disponibles. Mis compañeros perros no entendían porqué dimos vuelta sobre nuestros pasos y retornamos a un lugar donde creo aún hoy, que fué el punto donde nos perdimos.
Fué desde ahí que vi las luces que nos llevaron de vuelta a casa, de vuelta a Iruya.
Me pareció importante e interesante compartir con uds. mi experiencia porque todos somos pasibles de ser objeto de nuestro Ego, escucho y leo mucho sobre personas que hablan del Ego como algo que les sucede a otros, que es algo del afuera.
Creo que si sabemos usar sanamente las positivas cualidades que tiene el Ego, podemos incorporar mucho conocimiento que nos resultará positivo para nuestra vida.
Por el contrario, si dejamos que esta propia construcción de nuestras oscuridades tome más y más forma, nos convertimos en esclavos de lo desconocido, y estamos en serio peligro de ser fagocitados por él.